La Prensa

March 30, 2006

En el año 1928, nace para llenar el vacío dejado por EL DIA, DIARIO DEL COMERCIO y LA NACIÓN, el diario LA PRENSA.  Su sección de crónica roja, así como las noticias ocurridas en la ciudad, son tratadas muy superficialmente.  Sólo los grandes crímenes, estafas a gente pudiente y atracos, son manejados con un estilo muy peculiar; tal vez imitando a los grandes diarios del mundo y a algunos escritores norteamericanos.

Giros del Idioma I

La utilización de giros, uso de sustantivos y otros estilos gramaticales son aprovechados para describir las cosas que pasan.

"Hombres descarados acometieron ayer a frotamiento limpio contra fámulas refrigeradoras que hacían el mercado.  Gentes escandalizadas les hicieron cuchufleta y policías oportunos los apiolaron".

COSAS QUE PASANEL DIA, Octubre 12 de 1918.

"La dama Angela Santiago- ésta debe pertenecer al coro de ángeles y serafines que dicen Santo, Santo- fue remitida a la policía Municipal por el Teniente Collante. Telémaco, como quien no dice nada.  No se expresa el motivo pero con seguridad no fue por estar rezando completas".

"El agente número 81 condujo a la Inspección Segunda, al menor Santiago S., por haberlo encontrado en un burdel ¡Hola, Hola! chico precoz.  Bien señor agente.  Duro con los párvulos burdelizantes".

DE AQUÍ Y DE ALLÁ.  EL DIA, Noviembre 2 de 1918.

Acerca de Drogas I

El uso de drogas, llamadas fuertes, parece no ser un mal de fin y cominzo de este de siglo. En un artículo firmado por Serafín Paredes, ya se cuestiona la aparición de vicios.

"Vicios que no se ven, pero se adivinan.  Vicios que esparcen alrededor de cuantos los cultivan un tufillo penetrante, un airecillo a droga muy mucho más aristocrático que el de Moskaris o del Opoponax"

Y entre los de clase baja.

"Filipichines aplanchaditos que, tras sacar debajo del junco los pantalones y la Americana y hacerle la barba a los puños y el cuello con las tijeras de la costurera vecina, se echan a la calle a ver a quien descrestan y como consiguen, no ya para el ron y la mistela – que eso lo apuran a costa de los amigos JAI, en casa de ciertas amiguitas – sino para el éter y la morfina, el hatchiss y la cocaína, siquiera sean falsificados".

Llama a estos eterómanos y morfinómanos.

10 de octubre de 1918, Periódico EL DIA

Tacunga

Una de las primeras zonas de tolerancia como tal fue el Barrio TACUNGA, conocido después como REBOLO. Este floreció en una zona pantanosa, insalubre "un lugar donde iban los parroquianos a bailar y a otras diversiones pecaminosas en medio de un ambiente pesado que "despide olores desagradables que se pegan al cuerpo y duran varios días".

14 de noviembre de 1919, Periódico EL DIA

Inmoralidad

En un inserto titulado LA INMORALIDAD EN EL MERCADO PÚBLICO, se comenta de dos quinceañeras, sirvientas de casas respetables que se entretuvieron en su ir a hacer compras al mercado con dos sujetos de "dudosas maneras"...

Y no es esto sólo. Esas muchachas han llevado su impudor hasta el extremo de hacer allí, en presencia de todos, cosas indebidas que no puede tolerar la moralidad pública".

Y más adelante refiriéndose a sitios de diversiones públicas.

"También es necesario que sobre los establecimientos públicos se ejerza una rigurosa vigilancia, pues es allí, en aquellos bailes deshonestos donde muchas chicas de doce y quince años, antes inocentes, comienzan a perder su pudor y a entregarse a los más vergonzosos libertinajes".

8 de noviembre de 1919, página 9ª en el periódico EL DIA.

La Prensa y el Barrio

En la ciudad de Barranquilla han existido desde el siglo XVIII diversas formas de periodismo siendo el escrito el que marcó una época; época en que pulularon como flores esas publicaciones, pero al igual que estas de corta existencia. La mayoría era una especie de primitivos catálogos de ventas con notas políticas y algo del lugar. La crónica roja transcendía a primera página cuando el suceso lo justificaba; mientras tanto los periodistas se remitían a las diversas Inspecciones de Policía y de allí extractaban las notas. El color local era del todo subido, aunque escasos los escenarios.

Es así como al buscar noticias sobre las zonas de tolerancia en esta época que podemos considerar primigenia, encontramos que son pocas las que aparecen. De ellas podemos entrever que desde mucho antes de los años ‘20 el comportamiento del barranquillero ha sido un poco antisocial: libaciones altas de alcohol, riñas con armas llamadas blancas y de fuego, invasión del espacio público, hurto.

Brindis

March 26, 2006

¡Salud..!

Historias del Barrio II

March 25, 2006

Aunque es difícil precisarlo, pero desde principios del siglo pasado, Barranquilla ha tenido una colonia china, dedicada al trabajo; tres típicas labores los identificaban: hortalizas, lavanderías y restaurantes. Pero esta colonia no mostró nunca lo peculiar de su milenaria cultura. Quienes querían agenciárselo o palparlo tenían que viajar a Estados Unidos o Panamá, lugares donde se podía comprar porcelanas, los jarrones, dibujos, lámparas y demás objetos clásicos;

Alfredo De la Espriella
Diario del Caribe. Octubre 16 de 1972. Pag. 5

Ahora, ¿porque ese sector conocido como "Barrio Chino" se llamo así. Si ninguno de estos trabajadores afamados de tan respetable comunidad tenían una presencia masiva en este sector de alegres trasnochados? 

El tal "Barrio Chino" y su fama fue un embeleco que no justifica otra cosa distinta que el parecido o semejanza que ciertos personajes encontraron con el embrujo tradicional del milenario país asiático; de las costumbres austeras, discretas, de cortinitas y faroles con luces flemáticas, que tal vez por aquella apariencia alguien definitivamente popularizó la imagen oriental quedando para siempre endilgado un nombre que nunca debió aparecer asociado a tan respetable comunidad como las de los "compales" de la china.

Alfredo De la Espriella
Diario del Caribe. Octubre 16 de 1972. Pag. 5

Historias del Barrio I

A partir de una investigación realizada con el fin de participar en el concurso Historia de mi Barrio, convocatoria abierta por el Archivo Histórico del Atlántico, empecé a involucrarme con las notas de prensa donde figuraba este espacio sui generis. Espacio de reyertas, trifulcas, rumbas, vicios, drogas y demás. Partía de un antecedente, era el barrio que estaba en el imaginario de nuestros mayores ya que he vivido en el Barrio Chiquinquirá colindante con el barrio Montes desde siempre. Entonces, ¿Qué oía uno en la esquina a medida que iba creciendo?

Uy ya le están saliendo bigotes. Hay que llevarlo donde las francesas… hay que llevarlo al Barrio chino una noche de estas para que lo deslechen…

Si amigos esta era la iniciación tribal. Ese momento en que uno deja de ser niño o considerado como tal para que lo acepten los mayores y lo incluyan en su círculo. Ya puedes llevar ‘línea’* con ellos, ya te pueden brindar una ‘fría’* o beber de la de ellos. Ya puedes ir de bares en las noches de viernes, sábados y domingos. Porque así era el barrio de antes, así eran las esquinas de antes.

Línea: Acá en la costa y especialmente en Barranquilla no se estilaba el término "banquitas" o "picadito". Acá llevábamos línea. Íbamos de calle en calle, retándolas a partidos de ‘bola de trapo’* en el principio y luego de bolas de goma, unas veces ganando otras perdiendo pero regresábamos deshechos pero felices.

Bola’etrapo: Pelota hechas de lana forradas con tela de un diámetro de mas o menos 20 cms. con que se jugaba o pateaba en las calles polvorientas de la ciudad. Luego, cuando ya no aguantaban más de tres partidos se empezaron a usar amarradas con hilo y embadurnadas con pegante de zapatos. Capa de caucho que las protegía del agua y les daba mayor durabilidad, seis partidos a los sumo. 

Frías: Modo de llamar a las cervezas. Hey, ¡dame una fría!

Las putas tristes

March 23, 2006

Como abrebocas a la publicación de la novela Memoria de mis putas tristes, de Gabriel García Márquez la Revista Diners, para abrir fuegos, presentó en gran exclusiva el testimonio de las mujeres de la noche y de los hombres que las acompañaron en aquella Barranquilla de la novela en los años 50, época de La Cueva. Arte y fotos que sustentan la realidad de esta nueva ficción del Premio Nobel colombiano.

Leer más en: Las putas tristes de García Márquez

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