Tragos
March 30, 2006El licor que más se consumía en los coreográficos era el Ron Blanco; sus tragos se llamaban BLANQUILLAZOS y la mezcla del ron con anisado le decían CARABINA.
LA PRENSA. Febrero 21 de 1931.
El licor que más se consumía en los coreográficos era el Ron Blanco; sus tragos se llamaban BLANQUILLAZOS y la mezcla del ron con anisado le decían CARABINA.
LA PRENSA. Febrero 21 de 1931.
"UNA FORMIDABLE BORRACHERA"
Entre los individuos, los "pollos peras" como dicen en España, que polarizan su vida de la esquina de "LA ESTRELLA" a los coreográficos del "BARRIO CHINO, es bien conocida una peripatética de apellido Merchán. Apellido éste que huele a extranjería, pero que huele nada más, ya que según sus arrestos, es nuestra, de la tierruca.
La dama mencionada cogió el domingo en la noche una de esas crudas heroicas de tercer debate, del ciento y dos y medio por ciento y la emprendió a golpes contra una compañera. Pero cuando todo parecía haber terminado en santa paz y calma, la Merchán sacó a relucir un "cachiblanco" y tal como si se encontrara en un salón de tiro al blanco y no en una sala en donde la clientela se encontraba entregada al inocente regodeo de marcarse un tango que "desenroscaba" un disco de la vitrola, la emprendió a tiros contra los presentes y en especial contra su enemiga. Afortunadamente para los bailadores ninguno de los plomos dio en el blanco ni en el sucio. La policía cargó con la iracunda beoda".
"UNA MENOR A PUNTO DE SER ESTRANGULADA POR LA CHAMBELONA EN EL BARRIO CHINO"
En la calle de las Flores (39), carrera Independencia y Libertad, en la casa denominada YOCASTA vive una mujer de vida airada de nombra ANA ISABEL FIGUEROA conocida como LA CHAMBELONA. Se trata de una mujer de malas pulgas que para tomarle una foto, tuvo que ser detenida por dos policías. ¡El que me quiera conocer, gritó, que vaya a mi casa!-
Todo se debió al pago de un vestido. LA CHAMBELONA le dio a la niña que le entregó la ropa sólo la mitad de lo acordado; por esto la niña fue reprendida por su matrona, María Herrera, quien la mando por el resto del dinero. Parece ser que esto no agrado a LA CHAMBELONA quien se abalanzo sobre la niña apretándola por el cuello. Se salvo gracias a la intervención de la policía.
LA PRENSA, Noviembre 15 de 1928
En el año 1928, nace para llenar el vacío dejado por EL DIA, DIARIO DEL COMERCIO y LA NACIÓN, el diario LA PRENSA. Su sección de crónica roja, así como las noticias ocurridas en la ciudad, son tratadas muy superficialmente. Sólo los grandes crímenes, estafas a gente pudiente y atracos, son manejados con un estilo muy peculiar; tal vez imitando a los grandes diarios del mundo y a algunos escritores norteamericanos.
La utilización de giros, uso de sustantivos y otros estilos gramaticales son aprovechados para describir las cosas que pasan.
"Hombres descarados acometieron ayer a frotamiento limpio contra fámulas refrigeradoras que hacían el mercado. Gentes escandalizadas les hicieron cuchufleta y policías oportunos los apiolaron".
COSAS QUE PASAN. EL DIA, Octubre 12 de 1918.
"La dama Angela Santiago- ésta debe pertenecer al coro de ángeles y serafines que dicen Santo, Santo- fue remitida a la policía Municipal por el Teniente Collante. Telémaco, como quien no dice nada. No se expresa el motivo pero con seguridad no fue por estar rezando completas".
"El agente número 81 condujo a la Inspección Segunda, al menor Santiago S., por haberlo encontrado en un burdel ¡Hola, Hola! chico precoz. Bien señor agente. Duro con los párvulos burdelizantes".
DE AQUÍ Y DE ALLÁ. EL DIA, Noviembre 2 de 1918.
El uso de drogas, llamadas fuertes, parece no ser un mal de fin y cominzo de este de siglo. En un artículo firmado por Serafín Paredes, ya se cuestiona la aparición de vicios.
"Vicios que no se ven, pero se adivinan. Vicios que esparcen alrededor de cuantos los cultivan un tufillo penetrante, un airecillo a droga muy mucho más aristocrático que el de Moskaris o del Opoponax"
Y entre los de clase baja.
"Filipichines aplanchaditos que, tras sacar debajo del junco los pantalones y la Americana y hacerle la barba a los puños y el cuello con las tijeras de la costurera vecina, se echan a la calle a ver a quien descrestan y como consiguen, no ya para el ron y la mistela – que eso lo apuran a costa de los amigos JAI, en casa de ciertas amiguitas – sino para el éter y la morfina, el hatchiss y la cocaína, siquiera sean falsificados".
Llama a estos eterómanos y morfinómanos.
10 de octubre de 1918, Periódico EL DIA
Una de las primeras zonas de tolerancia como tal fue el Barrio TACUNGA, conocido después como REBOLO. Este floreció en una zona pantanosa, insalubre "un lugar donde iban los parroquianos a bailar y a otras diversiones pecaminosas en medio de un ambiente pesado que "despide olores desagradables que se pegan al cuerpo y duran varios días".
14 de noviembre de 1919, Periódico EL DIA
En un inserto titulado LA INMORALIDAD EN EL MERCADO PÚBLICO, se comenta de dos quinceañeras, sirvientas de casas respetables que se entretuvieron en su ir a hacer compras al mercado con dos sujetos de "dudosas maneras"...
Y no es esto sólo. Esas muchachas han llevado su impudor hasta el extremo de hacer allí, en presencia de todos, cosas indebidas que no puede tolerar la moralidad pública".
Y más adelante refiriéndose a sitios de diversiones públicas.
"También es necesario que sobre los establecimientos públicos se ejerza una rigurosa vigilancia, pues es allí, en aquellos bailes deshonestos donde muchas chicas de doce y quince años, antes inocentes, comienzan a perder su pudor y a entregarse a los más vergonzosos libertinajes".
8 de noviembre de 1919, página 9ª en el periódico EL DIA.
En la ciudad de Barranquilla han existido desde el siglo XVIII diversas formas de periodismo siendo el escrito el que marcó una época; época en que pulularon como flores esas publicaciones, pero al igual que estas de corta existencia. La mayoría era una especie de primitivos catálogos de ventas con notas políticas y algo del lugar. La crónica roja transcendía a primera página cuando el suceso lo justificaba; mientras tanto los periodistas se remitían a las diversas Inspecciones de Policía y de allí extractaban las notas. El color local era del todo subido, aunque escasos los escenarios.
Es así como al buscar noticias sobre las zonas de tolerancia en esta época que podemos considerar primigenia, encontramos que son pocas las que aparecen. De ellas podemos entrever que desde mucho antes de los años ‘20 el comportamiento del barranquillero ha sido un poco antisocial: libaciones altas de alcohol, riñas con armas llamadas blancas y de fuego, invasión del espacio público, hurto.